martes, 12 de febrero de 2008

Un par de números más, por favor (Continuación)

Dejé mi relato en el momento en que llegué a mi trabajo y me quité los zapatos. Qué alivio, qué placer... durante el tiempo que estuve en la oficina descalza ni me acordé del calvario que había pasado apenas hacía 2 horas.

Llegó el momento de marcharse a casa y claro, como me saqué los zapatos, mis pies oprimidos se ensancharon e hincharon de tal manera que era imposible que volvieran a entrar en esos zapatos que ahora me parecían diminutos. ¡Horror! ¿qué hago?? ¡No puedo irme descalza! ¡No hay ninguna zapatería cerca de mi trabajo! ¿Qué puedo hacer? Pues lo único que podía hacer. Los bajé el contrafuerte y me puse los zapatitos estilo chancla...

No os creáis que así iba maravillosamente, que va, iba igual de mal con el agravante de que, como no podía meter bien los dedos debido a la hinchazón, se me salían cada dos por tres. O sea... un cuadro que para qué. Coincidí con otra compañera a la salida y me acompañó hasta la parada del bus. Otro rato de felicidad. Volví a descalzarme y fui feliz durante veinte minutos hasta que llegué a mi destino y tuve que ponerme otra vez ese par de trozos de cuero que me estaban amargando la vida.

Afortunadamente nada más entrar en la estación de Atocha hay una tienda de ropa, complementos y ZAPATOS!!! me tiré como una loca al stand donde estaban expuestos y ni siquiera me fijé en el modelo. Sólo quería dos números más! Así que cogí unas manoletinas de estas tipo playera con la punta y la suela de goma. Cogí un 41 que casi se me salía pero... ayyyy qué gloria... me los llevé puestos, por supuesto! salía de la tienda con una sonrisa de oreja a oreja y con ganas de correr y saltar... jajaja.

Los zapatos asesinos están en la horma, estirándose un poquito e intentando ser más buenos con su dueña... que no se merece esta tortura gratuita.

5 comentarios:

Thedarksunrise dijo...

Menos mal que encontraste esa zapatería. Pobresilla, te imagino con los ojos como platos mirando el rótulo de la tienda de zapatos. Pero, por lo de ponerlos tipo chancla, fíjate lo que se agudiza el cerebro cuando tienes un problema de estos. Sin brain trainer ni na. Dos números menos y se entrena la mente que da gusto xDDDD Besisss

Veca dijo...

Yo me compré unos zapatos el sábado. Normalmente siempre anda con zapato raso, pero como son para una boda me compré unos de charol y taconazo de 10 cm, aun sabiendo que iba a tner los pies llenos de ampollas y doloridos, pero de momento, nada. Me los pongo para andar por casa para adaptarme y ni una sola molestia. todavía no me lo puedo creer....:-O

Ana dijo...

Jejeje...a mi me pasó de pequeña, que me encapriché con unas botas, y lo peor es que las llevé durante meses.Hoy día, tengo los dedos de los piés "encogidos".

Ten cuidado co as compras,jeje

bicos

Amayya dijo...

Gracias por los comentarios! A dios pongo por testigo que jamás volveré a comprarme un zapato que me apriete... ni cerciorándome de que la piel no es piel sino chicle!!! jajajaja

Amayya dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.